👉 Dale al play para escuchar el episodio 42.
La pronunciación es como un entrenamiento deportivo. ¿No te parece?
Un atleta que practica su deporte, desarrolla cualidades que le permiten desarrollar sus capacidades.
Hoy te quiero hablar de 5 cualidades que necesitas para desarrollar y mejorar tu pronunciación.
Me vas a disculpar, tengo un resfriado y por eso tengo la voz un poco ronca…así que espero que se me entienda.
Venga 123 empezamos.
1. Conciencia
Como un atleta que es consciente de su cuerpo cuando entrena y practica su deporte, para trabajar la pronunciación tienes que empezar a ser consciente de tu pronunciación.
Cuanto más consciente seas de tu pronunciación, más mejorarás.
Además, empezarás a ser más consciente de tu voz, a explorar la textura de tu voz y descubrir sus posibilidades.
2. Atención
Aquí déjame preguntarte: ¿Prestas atención a tu pronunciación?
¿A veces? ¿Siempre? ¿Nunca?
Trabajar la pronunciación es empezar a desarrollar la atención.
Estamos condicionados por nuestra lengua materna y cuando escuchamos y cuando hablamos aplicamos los sonidos de nuestra lengua materna de manera automática. Lo hacemos de manera inconsciente y es muy probable que nadie te haya enseñado a prestar atención a tu pronunciación.
Para ser consciente de cómo hablamos y cómo escuchamos hay que prestar atención.
Cuando prestas atención, ocurre algo mágico: empiezas a escuchar de una manera nueva y vas a empezar a fijarte en cosas en las que no te habías fijado antes.
Vas a abrir tus oídos a los sonidos del español, pero también al ritmo, a la acentuación y a la entonación. A la música del español.
La pronunciación está en todas partes, está en nuestras bocas, pero antes está en nuestros oídos, pero no somos conscientes.
En un idioma extranjero, cuando aprendemos un idioma extranjero, tenemos que reeducar nuestros oídos y nuestra boca, los músculos de la lengua, de la mandíbula y adquirir nuevos movimientos.
Para poder pronunciar hay que primero saber escuchar. Y para saber escuchar tienes que prestar atención.
3. Constancia
Como cualquier entrenamiento deportivo, tienes que ser constante .
Nadie puede mejorar tu pronunciación por ti. Tu compromiso es esencial.
Es importante que integres la pronunciación en tu aprendizaje del español de manera general.
Te recomiendo que crees un hábito y le dediques algo de tiempo: leer en voz alta durante 5 minutos prestando atención a 1 o 2 elementos de tu pronunciación que quieres mejorar.
O practicar la técnica del eco con fragmentos cortos. En el episodio 4 Cómo mejorar tu fluidez con la técnica del eco eco, te explico cómo puedes practicar con esa técnica.
4. Perseverancia
Trabajar la pronunciación requiere perseverancia.
No es algo que se pueda cambiar de un día para otro, pero no te desanimes y sigue para ver resultados.
Muchas veces lo más difícil no es aprender nuevos hábitos de pronunciación. Lo más difícil es desaprender viejos hábitos.
Te has especializado en tu lengua materna y ahora adquirir nuevos hábitos en español y desaprender viejos hábitos de pronunciación requiere perseverancia.
Vete paso a paso, no intentes cambiarlo todo de una vez. Identifica uno o dos elementos que quieres mejorar y practica durante unas semanas, a ver qué notas. Para interiorizar y automatizar los cambios es necesario mucha repetición. Así que persevera. Las mejoras llegarán.
5. Paciencia
Aie, la paciencia…esta es difícil, ¿verdad?
Es curioso porque a veces somos pacientes para ciertas cosas y para otras, somos muy impacientes. Queremos ver resultados ya. Ahora mismo. Pero eso no es siempre posible.
Mira, los cambios, las transformaciones, los logros importantes requieren paciencia.
Hablar un idioma es un logro enorme. Tienes que ser paciente.
No seas demasiado exigente contigo mismo/a cuando crees que no lo haces bien.
A veces no es fácil ver resultados en el momento presente y solo vas a poder notar resultados en un intervalo de tiempo que puede ser más o menos largo.
Así que sé paciente.
Pues esto es todo por hoy.
Como ves estas cinco cualidades no sólo te servirán para mejorar tu pronunciación, sino que te servirán en cualquier área de tu vida.
La conciencia.
La atención.
La constancia.
La perserverancia.
La paciencia.
Cuidate mucho y hasta pronto,